Boletín
ASOBARES REVELA EL SEVERO IMPACTO DE LAS 66 HORAS DE LEY SECA EN BOGOTÁ
Con un tramo comercial expuesto de hasta $261,2 mil millones de pesos, el gremio demuestra con datos técnicos que la restricción operó como un choque exógeno severo para el empleo y los ingresos de la ciudad, e insiste en que la seguridad y el comercio sí son gestionables en simultáneo.
Luego de culminar la jornada electoral bajo una estricta restricción de Ley Seca —que rigió desde el viernes 29 de mayo a las 6:00 p. m. hasta el lunes 1 de junio al mediodía—, la Asociación de Bares y Restaurantes de Colombia (Asobares) presenta un balance técnico y un análisis estratégico sobre las repercusiones de esta medida en el aparato productivo, el empleo y el bienestar de los hogares en Bogotá.
Lamentamos que, a pesar de las propuestas de articulación gremial, se mantuviera una restricción de 66 horas. Los datos demuestran que la Ley Seca no es una variación marginal de calendario; constituye un choque exógeno severo equivalente a los grandes eventos que alteran el volumen mensual de ventas en la ciudad, superando con amplitud la estacionalidad absoluta mediana histórica de la capital ($109,0 mil millones).
Desmitificando la “Restricción Menor”: El golpe al empleo y los ingresos
- El principal hallazgo de nuestro equipo económico derriba el argumento institucional de que “cerrar unas horas no afecta el mes”. Existe una profunda asimetría entre la exposición del calendario y la exposición real sobre las ventas:
Asimetría Crítica en Mayo: Aunque las horas bajo restricción representaron apenas el 7,26% de las horas totales de mayo, capturaron de forma desproporcionada el 12,22% de todas las ventas del mes. - La Densidad Comercial de la Noche: La medida asfixió el tramo de mayor densidad comercial de la semana para los establecimientos de consumo nocturno (viernes por la noche, sábado completo y domingo completo).
- Concentración del Daño: De los $261.182,96 millones de pesos que estuvieron bajo riesgo este fin de semana, 54 horas últimos días de Mayo y 12 horas del Lunes 1 de Junio, el viernes 29, las 6 horas de restricción sumaron $23.5 mil millones; el sábado 30 de mayo concentró el mayor golpe con $145,6 mil millones, seguido por el domingo 31 de mayo con $74,4 mil millones.
- El principal hallazgo de nuestro equipo económico derriba el argumento institucional de que “cerrar unas horas no afecta el mes”. Existe una profunda asimetría entre la exposición del calendario y la exposición real sobre las ventas:
Superar la Dicotomía: Economía y Seguridad son Coexistentes
Como estrategas y empresarios, desde Asobares rechazamos la narrativa pública que plantea que para garantizar la seguridad ciudadana es obligatorio sacrificar la economía y el empleo. Ambas variables se pueden —y se deben— gestionar y llevar en simultáneo.
La seguridad del siglo XXI no se logra con prohibiciones absolutas que evocan épocas pasadas; se gestiona con inteligencia corporativa, articulación público-privada y tecnología. El sector formal de la noche cuenta con redes de apoyo, personal logístico capacitado, frentes de seguridad activos y cámaras de vigilancia conectadas. Castigar al comercio regulado no pacifica la ciudad; por el contrario, desplaza el consumo a la clandestinidad y a fiestas privadas en la informalidad, donde el Distrito carece de control policial, de salubridad y de orden público.
Un llamado al futuro para la segunda vuelta
La elaboración de bebidas y la dinámica de entretenimiento han sido motores del avance industrial y del crecimiento del PIB en lo corrido del año. Frenar este motor por falta de audacia en la gestión de la seguridad urbana es un error estratégico.
Hacemos un llamado vinculante a la Alcaldía Mayor de Bogotá, a su Consejo de Seguridad y a las autoridades distritales para que no se imponga la medida de ley seca desde el viernes 19 de Junio. El futuro de la seguridad urbana debe basarse en la cooperación técnica y humana, permitiendo que Bogotá siga activa, productiva y segura.