ASOBARES COLOMBIA PRESENTA PARA CONSULTA Y DEBATE PÚBLICO, SU ESTUDIO DE IMPACTO ECONÓMICO POR EL AUMENTO DE IMPUESTOS A LICORES, VINOS Y APERITIVOS Y EL SALARIO MINIMO 2026.

Realizado por: Dirección de estudios económicos y sociales

Mensaje central para decisión pública

El estudio concluye que 2026 concentra dos choques simultáneos sobre el mercado formal de licores: (i) un salto tributario que eleva abruptamente el precio final al consumidor y (ii) un aumento de costos laborales en la economía nocturna. La consecuencia más probable no es más recaudo sostenible, sino una contracción del volumen legal (menos ventas declaradas) y, por esa vía, una caída del recaudo efectivo de las gobernaciones y de la financiación con destinación social.

1. Los dos choques que se acumulan en 2026

Choque tributario (2026): el marco normativo incrementa la carga total sobre licores (IVA y actualización del impuesto al consumo), con impactos especialmente fuertes en el canal popular (tiendas y supermercados), donde la sensibilidad al precio es mayor. Choque laboral (salario mínimo y costos nocturnos): un escenario de aumento del salario mínimo de 23, 7% se asocia con una caída promedio de 35,2% en el volumen real de ventas de la División 56 (bares y restaurantes), con un intervalo robusto entre -46,5% y -19,2%.

2. Impacto esperado sobre ventas legales: El mercado formal entra en zona de ruptura

La conclusión clave es que el mercado se aproxima a un umbral crítico: cuando la elasticidad se acerca a -1, subidas grandes de precio reducen el volumen legal más de lo que aumenta el valor unitario, y el recaudo deja de crecer. En ese punto se acelera la sustitución (marcas más baratas, informalidad o contrabando).

• Aguardiente (principal renta departamental): el incremento de la carga tributaria total al consumidor final se estima en 86,4%. En el canal off-trade (tiendas y supermercados), el precio final saltaría alrededor de 60,54%.

• Con ese choque en el canal popular, el modelo predice una contracción del mercado legal: caída del volumen entre -19,6% y -39,2% (según el escenario de elasticidad).

• Destilados: aunque el choque de precio es menor que en aguardiente (referencia: +21,84% en canal popular), el ajuste eleva el riesgo de cruzar el umbral de -1 y acelerar la sustitución, especialmente en consumidores sensibles al precio.

En síntesis: el mayor riesgo no es solo el precio, sino la reducción del tamaño del mercado formal (ventas declaradas).

3. Implicaciones fiscales para las gobernaciones: Caída de ventas y de recaudo

Idea fuerza para decisión publica: menos botellas legales significa menos recursos departamentales, incluso si la tarifa es más alta. El estudio muestra que, incorporando la caída de volumen, el recaudo agregado departamental puede contraerse en términos reales:

• Aguardiente: el recaudo agregado departamental caería cerca de -1,7% real en un escenario moderado y alrededor de -2,2% real en un escenario más contractivo.

• Destilados: el recaudo departamental se estima en contracción aproximada de -1,1% real (escenario moderado) hasta cerca de -3,0% real (escenario más contractivo).

Estas caídas son fiscalmente significativas porque las rentas de licores, cervezas y cigarrillos representan alrededor de 40% de los ingresos tributarios propios departamentales y financian rubros con destinación social (salud, educación y deporte). Cuando cae el volumen legal, se presiona el presupuesto territorial y se incrementa la dependencia de transferencias nacionales.

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